Percepciones sobre los efectos del cambio climático en el territorio colombiano. (Departamentos de Vichada y Córdoba) Colombia

Entrada de video por @gstionclimatica.

Origen: Percepciones sobre los efectos del cambio climático en el territorio colombiano. (Departamentos de Vichada y Córdoba) Colombia

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Percepciones sobre los efectos del cambio climático en el territorio colombiano. (Departamentos de Vichada y Córdoba) Colombia

Publicado en Uncategorized | 1 Comentario

EL ROL DE LOS BOSQUES EN EL CAMBIO CLIMÁTICO

Introducción

De acuerdo con el Quinto Informe sobre el Cambio Climático realizado en 2015 por el Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) como lo muestra la Imagen 1, las emisiones asociadas a la agricultura, la forestería y otros usos del suelo (AFOLU, por sus siglas en inglés) equivalen al 24% del total de las emisiones globales. Estas emisiones están asociadas a la deforestación y degradación de los bosques tropicales, entre ellos los ubicados en Colombia. De acuerdo con el IPCC, “el calentamiento del sistema climático es inequívoco, y desde la década 1950, muchos de los cambios observados no tienen precedentes en las últimas décadas a milenios. La atmosfera y el océano se han calentado, las cantidades de nieve y hielo han disminuido, y el nivel del mar ha aumentado” (IPCC, 2015).

-images-Assessment Reports-AR5 - Synthesis Report-Topic 1-Fig 1.07-01

Imagen 1 Emisiones de Gases Efecto Invernadero por sectores económicos in 2010.            Fuente: IPCC-AR5, 2015

Los bosques tropicales cumplen un doble rol en el equilibrio del sistema climático global y sus actuales cambios. De una parte, a través del proceso de fotosíntesis capturan (fijan) el dióxido de carbono (CO2) presente en la atmosfera y lo transforman en biomasa, es decir, ramas, tronco, hojas, y raíces; capturando parte de la contaminación generada por las actividades humanas. Este proceso de captura de CO2 se denomina captura o fijación de carbono. Sin embargo, por otra parte, los bosques cumplen un rol de fuente de emisiones de CO2, ya que debido a la destrucción y quema de estos se emiten grandes cantidades de carbono a la atmosfera contribuyendo con una importante  parte de las emisiones totales de gases efecto invernadero (GEI).

Adicionalmente los bosques tropicales cumplen un rol socio-económico ya que son el hogar y sustento de una gran cantidad de población vulnerable beneficiándose de los bienes y servicios ecosistémicos que ofrecen los bosques garantizando así el bienestar y calidad de vida de estas poblaciones. Entre los bienes y servicios que ofrecen los bosques se destacan la provisión de alimento y agua, madera y fibras para construcción y combustible, medicinas entre otros y servicios ecosistémicos como la regulación y purificación del agua, la regulación de enfermedades y la regulación del clima.

REDUCCIÓN DE LAS EMISIONES DEBIDAS A LA DEFORESTACIÓN Y DEGRADACIÓN DE LOS BOSQUES TROPICALES, LA GESTIÓN SOSTENIBLE DE LOS BOSQUES, LA CONSERVACIÓN DE LOS BOSQUES Y EL AUMENTO DE LAS RESERVAS DE CARBONO FORESTAL-REDD+

La deforestación y degradación de los bosques tropicales es la segunda fuente de emisión de GEI, después de la combustión de combustibles fósiles. Según el IPCC, se entiende por Deforestación la “remoción permanente de cobertura forestal y el retiro de la tierra del uso forestal, ya sea de forma deliberada o circunstancial”. Así mismo, la Degradación se entiende como los “cambios dentro del bosque que negativamente afectan su estructura o funcionamiento y por lo tanto disminuyen su capacidad de abastecer productos y/o servicios”.

Esquema Causal de Deforestacion

Imagen 2 Esquema Causal de la Deforestación y Degradación de los Bosques

En la Imagen 2, se observan las causas de la deforestación y la degradación de los bosques, las cuales  pueden ser agrupadas en dos categorías: causas directas y causas subyacentes. Las causas directas son aquellas actividades humanas que impactan directamente los bosques a nivel local como: la agricultura, la ganadería, la tala ilegal, expansión de infraestructura, minería, entre otros. Las causas subyacentes o causas indirectas son los factores económicos, políticos, tecnológicos, culturales y demográficos, es decir los procesos sociales fundamentales que incentivan cierto comportamiento humano y generan las causas directas. (Geist y Lambin, 2001), (Kanninen, 2007)

QUE ES REDD+

La idea de diseñar un mecanismo enfocado a proveer incentivos para la reducción de emisiones debidas a la deforestación y degradación de los bosques y el aumento de las reservas forestales de carbono en los países en desarrollo (REDD+) ha sido objeto de discusión en la Décima Primera Conferencia de las Partes (COP11) de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio  Climático (UNFCCC, por sus siglas en ingles), realizada en diciembre de 2005 en Montreal, Canadá. A partir de este momento ha evolucionado el debate en torno a la arquitectura de este mecanismo de mitigación, donde los temas relacionados con la financiación, enfoques y escalas de proyecto, así como las actividades contempladas para los proyectos tipo REDD+ han estado presentes en las negociaciones internacionales sobre cambio climático que se desarrollan en el marco de la UNFCCC.

Las Decisiones y Documentos oficiales de la UNFCCC, en especial la Decisión 2/CP13[1] tomada en la Décimo Tercera Conferencia de las Partes (COP13) realizada en Bali, Indonesia en 2007, ofrece una definición amplia del alcance del mecanismo REDD+, el cual contempla las siguientes actividades:

  1. La reducción de emisiones debidas a la deforestación
  2. La reducción de emisiones debidas a la degradación forestal
  3. La conservación de la reservas forestales de carbono
  4. La gestión sostenible de los bosques
  5. El incremento de las reservas forestales de carbono

Estas actividades están directamente relacionadas con las compensaciones de carbono de gran parte de los sumideros de carbono derivados de las actividades de uso del suelo, los cambios en el uso del suelo y la silvicultura (LULUCF por sus siglas en ingles) de los países en desarrollo; específicamente los cambios en la superficie forestal y la densidad de carbono forestal, por ejemplo evitando cambios negativos como la deforestación y degradación; o promoviendo cambios positivos como la conservación y la restauración de los bosques.

En la Tabla 1, se observan los tres cambios incluidos en REDD+: la “deforestación” significa que el área forestal ha disminuido, la “degradación” que la densidad de carbono ha sido reducida y la regeneración y restauración que la densidad de carbono ha aumentado. El aumento de las áreas forestales (por ejemplo, mediante actividades de forestación y reforestación, F/R) es otra forma de aumentar las reservas forestales de carbono, pero las actividades de F/R no forman parte de REDD+.

Actividades REDD+
Tabla 1 Actividades que pueden recibir créditos en un mecanismo REDD+  Fuente: Angelsen y Wertz-Kanounnikoff (2008)

DEFORESTACIÓN Y DEGRADACIÓN DE LOS BOSQUES EN COLOMBIA

Según el Instituto de Meteorología, Hidrología y Estudios Ambientales (IDEAM), Colombia cuenta con una superficie total de 2’070.408 km2 (207.040.800 Hectáreas), correspondientes a 1’141.748 km2 (114.174.800 hectáreas) de área continental y 928.660 km2 (92’866.000 hectáreas) de área marítima. De manera general, la superficie de bosque natural en Colombia con respecto a la superficie total del país ha venido disminuyendo de manera gradual desde 1990 con valores correspondientes a 56.4% en 1990, hasta 53% en 2010 y más recientemente y como se mencionó a 52.6% en 2012.

Cobertura de Bosque

Tabla 2 Proporción de la superficie cubierta por bosque natural. 1990, 2000, 2005,2010, 2012. Colombia       (Fuente: IDEAM)

De acuerdo con la Tabla 2, en Colombia, para el año 1990, se estimó una superficie de cobertura boscosa total de 64’862.451 Has, representando el 56,8% del territorio nacional. Para el año 2000 esa proporción de cobertura boscosa había disminuido a 62’497.758 Has equivalente al 54,7%; para el 2005 disminuyo a 61’109.621 Has equivalente al 53,5%, para 2010 se redujo a 60’507.592 Has equivalente a 53,0% y para el año 2012 se redujo a 60’013.580 equivalente al 52,6%. Las regiones con mayor cobertura boscosa son Amazonia, Andes y Pacifico, con 67%, 18% y 9% del total de cobertura boscosa; sin embargo, todas las regiones del país presentan reducción en el área de cobertura boscosa. (Ver imagen 3)BNB_2012_Landsat_C_2013-07-22Imagen 3 Mapa de Bosque – No Bosque Colombia- Área Continental (Escala fina LANDSAT Año 2012 Fuente: IDEAM, 2012)

[1]Decisión 2 de la COP13 de la UNFCCC http://unfccc.int/resource/docs/2007/cop13/spa/06a01s.pdf#page=8

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Gestión del cambio climático un reto para el sector agropecuario de Colombia

Cambios proyectados en la precipitación y temperatura en la región andina de Colombia

De acuerdo con un estudio reciente desarrollado por el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT) denominado “Evaluación de la vulnerabilidad al cambio climático de la agricultura y del recurso hídrico en la región Andina de Colombia” y cuyo objetivo fue evaluar la vulnerabilidad al cambio climático del sector agrícola de 842 municipios ubicados en la región Andina de Colombia e identificar algunas medidas de adaptación se puede afirmar que en términos generales para la región Andina de Colombia, los escenarios muestran que hacia el 2050 la temperatura aumentaría y habría mayor precipitación. Los modelos de circulación global (GCM, por sus siglas en inglés) coinciden en un aumento de temperatura por encima de 2 °C. Aunque existe mayor incertidumbre en cuanto a precipitación, la mayoría de estos modelos indican que podría incrementar, excepto para la zona norte de la región Andina, donde la precipitación se reduciría (Imagen 1)

ava  Imagen 1 Anomalías de temperatura media y precipitación total anuales hacia el año 2050

Se estima que para el 2050, la temperatura promedio anual aumente en promedio 2.5 ºC, alcanzando un máximo de 2.7 ºC en el departamento de Arauca y un mínimo de 2 ºC en los departamentos de Chocó y Nariño. El impacto en la agricultura posiblemente será severo en las regiones o cultivos que experimenten aumentos de temperatura superiores a los 2.5 ºC. Las temperaturas más altas vendrán acompañadas del descongelamiento de glaciares en los Andes (que tal vez habrán desaparecido para el 2030) y la desaparición de páramos importantes (quizás el 56% ya no existan para el 2050) —ecosistemas que hoy son fuente importante de agua. Entretanto, la variabilidad de la precipitación anual seguirá siendo tema de preocupación en todo el país; por lo tanto, será importante el almacenamiento de agua. (CIAT, 2013)

Los períodos más secos durante todo el año posiblemente serán menos secos, mientras que los períodos más húmedos se intensificarían. Las proyecciones indican un aumento promedio del 2.5% a nivel nacional para el 2050, con un mínimo de cambio de -1.4% en el departamento de Cesar y un máximo de 5.6% en el departamento de Huila. Las únicas excepciones son las regiones secas de la costa Caribe, donde las disminuciones de precipitación anticipada constituyen una mayor causa de preocupación. (Ibídem, 2013)

Impacto del cambio climático sobre la producción agrícola

Siguiendo el mismo estudio del CIAT (2013), y de acuerdo a los escenarios futuros de emisiones de GEI y los resultados de la modelación agrícola a través del modelo Ecocrop, el cual busca determinar la sensibilidad de los cultivos a cambios en la precipitación y la temperatura; generándose así, modelos de Aptitud Climática (AC) para los años 2030 y 2050. En el caso de Colombia, se consideró como indicador de pobreza el índice de pobreza multidimensional para la zona rural. Los cultivos considerados de importancia en términos de seguridad alimentaria (autoconsumo) para productores pobres fueron: maíz tradicional, fríjol y plátano. Mientras que los cultivos considerados de importancia económica (o ingresos) para productores pobres en la región Andina son: cacao, arveja, café y caña panelera

Los científicos del CIAT proyectan que el 36% de los productos agrícolas enfrentarán aumentos de precipitación de más del 3% en, por lo menos, el 60% de las áreas cultivadas. Los cambios en los patrones de precipitación pueden alterar las fechas de floración; afectar los factores bióticos (plagas, enfermedades, malezas) en diferentes sistemas de producción, con el consecuente aumento de los costos de producción; y alterar la disponibilidad de agua en el suelo. Las lluvias intensas pueden resultar en inundaciones, erosión del suelo y grandes pérdidas de cultivos.

Las proyecciones indican que para el 2050, en la mayoría (>60%) de las áreas actualmente cultivadas se verá impactado probablemente el 80% de los cultivos, y los cultivos perennes de alto valor sufrirán el mayor impacto. Estas proyecciones tienen implicaciones socioeconómicas significativas: el sector agropecuario es responsable del 40% de las exportaciones colombianas, y el 21% de la población depende directamente de la agricultura como fuente de empleo. El cambio climático, por ende, tendría efectos de amplio alcance en la agroindustria, las cadenas de abastecimiento y la seguridad alimentaria y nutricional. Adicionalmente, los efectos del cambio climático tendrán su mayor impacto en los productores de escasos recursos y de pequeña escala. Los pequeños agricultores representan la gran mayoría de los productores de alimentos en Colombia. Entre los cultivos de exportación (que generan el 41% del PIB agrícola), solo la caña de azúcar se cultiva principalmente en grandes plantaciones. Entre el 50% y el 90% de los productores de cereales, café, cacao y musáceas (banano y plátano) son pequeños agricultores, cada uno con fincas de menos de 10 ha.

Los resultados del estudio muestran que para la región Andina de Colombia los cultivos asociados a la seguridad alimentaria como: maíz tradicional, fríjol, plátano y yuca, cultivos de autoconsumo de productores pobres se verían altamente afectados por el cambio climático. Los efectos negativos se podrían ver a lo largo de la región Andina, pero se concentrarían especialmente en los Departamentos de Antioquia, los Santanderes, Huila, Nariño, Cauca y Eje Cafetero (Caldas, Risaralda y Quindío).

ava 1

Imagen 2. Impacto del cambio climático sobre los cultivos de seguridad alimentaria ó auto-consumo (izquierda) y cultivos importantes en la generación de ingresos de productores pobres (derecha) en las regiones más pobres de la región Andina de Colombia                                      Fuente: CIAT (2013)

 En el caso de cultivos que son importantes en la generación de ingresos económicos para productores de agricultura familiar; cacao, arveja, café, caña panelera, se observa un impacto negativo considerable para los Santanderes, Boyacá, Tolima y Huila. Un caso crítico es el municipio de Toribío (Cauca), ya que los niveles de pobreza son altos y al mismo tiempo muestra un área considerable de cultivos de importancia en la generación de ingresos en la agricultura familiar que perderían aptitud climática. En el caso de Calarcá (Quindío), los niveles de pobreza no son tan altos pero es muy grande el área afectada en cultivos que generan ingresos a productores de agricultura familiar (Ver imagen 2)

La Imagen 3 muestra los cambios proyectados (para el 2030 y 2050) de la aptitud climática (> = 70%), para los 6 cultivos estudiados en los 5 departamentos, frente a las áreas que actualmente presentan alta aptitud (> = 70%). Los resultados indican que se espera un cambio negativo de la aptitud climática a escala de departamento para la mayoría de los cultivos. Sin embargo, se encontraron excepciones, para el caso de la caña de azúcar en el departamento del Quindío, pues se espera un aumento del 7.96% en la aptitud climática para el 2030 y para el 2050 un incremento del 7.69%.

ava 2 Imagen 3 Cambio futuro (2030 y 2050) en el nivel medio de aptitud climática (%) frente a las condiciones actuales para las áreas de los cinco departamentos que conforman la Cuenca Alta del Río Cauca.

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Las Dobles Agendas del Cambio Climático

Las Dobles Agendas del Cambio Climático

“Los efectos combinados del cambio climático y del desarrollo sobre la adaptación no se pueden separar de manera sencilla. Los estudios de ecología urbana que se ocupan de la dinámica de doble vía representada por la interacción humano – ambiental se encuentran en la etapa de su niñez. Es innegable que la escala que conceptualiza como central la relación entre ciudad y medio ambientes sea una pieza esencial para la adaptación al cambio climático. Sin embargo, lo que significa adaptación para un ecosistema es diferente de lo que significa para un hogar, para un gobierno local o para una comunidad. Si bien es un campo de investigación prometedor, los estudios sobre ecología complejas rebosan la capacidad de muchos municipios y deben contemplar las implicaciones de una economía política del desarrollo para volverse más abarcadores.

En el Sur Global el reto para la implementación de una agenda de adaptación al cambio climático se superpone con los retos de un desarrollo inacabado (Satterthwaite et al., 2007). Colombia y América Latina, por ende, bien reflejan el problema identificado por la literatura internacional de la “doble agenda” que confronta y, a menudo, pone el uno frente al otro la adaptación y el desarrollo, sus finalidades y las agendas políticas y científicas que los acompañan. ¿Debemos perseguir en el camino del desarrollo y aprovechar las sinergias que éste puede tener en términos de adaptación?, o ¿debemos plantear una agenda completamente nueva centrada en la adaptación?

En la práctica las acciones de política pública y/o aplicada que se enfrentan al tema se distribuyen a lo largo de un continuum. Este presenta por un lado un énfasis en acciones orientadas a reducir la vulnerabilidad social de los actores sociales (ver lado izquierdo de la figura 1, abajo) y por el otro, un énfasis en la contención de los efectos directos del cambio climático. En el medio se dan tipologías intermedias cuyo énfasis mayor es hacia los temas de desarrollo (capacidad de respuesta) o hacia la contención de los efectos directos del CC.

La tipología completa se puede resumir de la siguiente manera:

a. Enfoque ecosistémico–enfrentamiento de los efectos directos del cambio climático

b. Enfoque de gestión del riesgo climático

c. Enfoque del fortalecimiento de la capacidad de respuesta

d. Enfoque de los determinantes sociales de la vulnerabilidad

  • Acciones dirigidas a enfrentar los drivers de la vulnerabilidad: Ejemplo: diversificación de activos en ámbito rural o urbano (diferentes cultivos y habilidades)  – fortalecimiento base de activos (trabajo – vacunas)
  • Acciones dirigidas a maximizar la capacidad de respuesta de las poblaciones : Ejemplo: reforestación participativa zonas de ladera – reconstrucción de redes de pastoreo para fomentar el mejor manejo del recurso ambiental
  • Acciones dirigidas a mejorar la gestión del riesgo climático: Ejemplo: Monitoreo de la salinización del agua potable y reposición sostenible – entrenamiento hacia la colección de datos climáticos y su integración en la toma de decisiones (ej. INAP)
  • Acciones dirigidas a enfrentar de manera directa los efectos del cambio climático: Ejemplo: Gestión de los corales en términos de conservación y restauración – reducción del riesgo de inundaciones”

Lampis (2011). ‘Las Dobles Agendas del Cambio Climático’, Ponencia presentada en el 2° Congreso Nacional del Clima, IDEAM-MAVDT, Bogotá 3-5 de agosto.

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , | 1 Comentario